Profesores

Quién es Teresa Juan…


Si alguien me habló del yoga lo hizo sin saber que ahora forma parte esencial de mi vida. Empecé mi práctica hace más de diez años, casi por casualidad. Y ahora no puedo pasar sin esa sensación de relajación integral y mágica después de cada sesión.

Mi curiosidad me llevó a hacerme profesora en la Escuela Internacional de Yoga de Madrid, avalada por la Yoga Alliance, en el año 2008. Y, de ahí, a profundizar en técnicas de meditación en Tailandia, durante varios días de retiro en un monasterio con monjes budistas.

Mi pasión viajera me ha llevado a recorrer el mundo. He enseñado yoga en Islandia, en Lituania, en Estados Unidos y también en Japón… ¡Y hasta en el mismo desierto de Marruecos! Me apasiona la idea de poder compartir la misma esencia vaya donde vaya, que la palabra “Namasté” se escuche desde  cualquier idioma.

El yoga es tan universal que practicarlo implica conectarse con el mundo, sabiendo que las mismas ásanas hacen el mismo bien en cada rincón del planeta.

Y, del yoga, he pasado a hacerme maestra de Reiki, y reflexoterapeuta, de la mano de Petra Almazán, creando mi propia empresa que enseña a relajarse a altos ejecutivos en multinacionales. Además, publico artículos y reportajes sobre yoga en la revista “Yoga Journal” y he participado en Ferias internacionales dando seminarios de yoga en Madrid, sin descuidar mi propio reciclaje y mi práctica.

Disfruto con lo que hago. He encontrado mi camino. Algo dentro de mí me lo sigue susurrando cada día…



Didáctica


Tal y como reza la palabra “yoga”, estamos hablando de “unión” de nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu. Por ello, en mis clases intento transmitir la esencia de estar presente y conjugar estas tres variables.

El yoga funciona. Y, si además se practica con rigurosidad, es terapéutico. Su práctica exige gran cantidad de inteligencia cinestésica, o consciencia corporal, y de presencia mental. Con él quizá podamos ralentizar el proceso de envejecimiento y mantenernos fuertes, flexibles y equilibrados durante más tiempo, para poder disfrutar  más plenamente de la existencia.

En mis clases propongo las herramientas que te permiten respirar correctamente, alinear tu columna (parte básica para mantenerte joven) y equilibrar tu cuerpo. Dependiendo de la hora del  día en la que se realice la práctica, ésta será más energética o más pausada y relajante. También dependiendo de si tu cuerpo está totalmente sano o padece de alguna lesión, las ásanas siempre se adaptan a tu práctica. Y se corrige cada postura.

Creo que hay tres consejos que transmito a todos mis alumnos: que practiquen yoga tanto como lo necesiten, que conviertan la relajación en un hábito diario y que intenten crear una vida equilibrada.

El yoga reúne tres de las artes más importantes de la existencia. Como decía Krishnamurti: “Está el arte de escuchar, el arte de aprender y el arte de percibir”.

Por el camino estamos; con paciencia…



Quién es Raúl Navalpotro...


Mis comienzos en la danza fueron con los bailes de salón.

En el 2006 conocí el Tango en Italia y me sumergí tanto en él, que se convirtió en la base de mi vida. Desde entonces no paré de tomar clases, asistir a seminarios, milongas, maratones y festivales siempre que podía, y por supuesto, también fui a Buenos Aires, dónde viví durante más de año y medio. En este periodo de mi vida tomé clases con más de 100 de los mejores maestros del mundo, e incluso, organicé varios acontecimientos internacionales de Tango.

En mi primer año como Maestro, ya había visitado más de 10 países distintos, enseñado en más de 15 escuelas/asociaciones y trabajado con más de 10 maestras distintas, por lo que al igual que en la vida personal, estoy completamente acostumbrado a adaptarme, intercambiar y escuchar a las personas con las que trabajo. Eso se puede ver porque siempre ofrezco espacio a mi compañera para que colabore con sus conocimientos en las clases, y trato de que se sienta cómoda y disfrute tanto como los alumnos, ya que las clases las adapto siempre a las necesidades de ellos.

Haberme dedicado a la enseñanza antes de comenzar con el tango, saber inglés, italiano y español, y mi pasión por enseñar y el tango, me llevan a amar mi trabajo, lo cual se puede percibir en mis clases.


Didáctica

Mi enseñanza se centra en tomar consciencia del cuerpo humano (el nuestro y el de la pareja), en la conexión, la técnica y la musicalidad.
Esos cuatro puntos los explico de manera lógica, con sensaciones y ejercicios, y de distintos puntos de vista para que los alumnos lo entiendan perfectamente.
Y todo ello para lograr que podamos bailar de una manera natural, relajada y elegante, y al mismo tiempo poder disfrutar de la música, el baile y la pareja.

Mi principal objetivo es que la gente aprenda disfrutando. Me gusta realizar clases relajadas y divertidas, pero siempre me aseguro de que la gente haya entendido y aprendido lo que les explico.

En mis años de aprendizaje me dediqué a aprender y estudiar el tango de manera racional y sensitiva cómo trabajaba el cuerpo, cómo conectar con la pareja, cómo bailar de la manera más natural y relajada posible y realizarlo con musicalidad. Cada maestro te aporta algo, y traté de tomar lo mejor de cada uno, lo que pensaba que mejor funcionaba y posteriormente, estudié cómo enseñarlo.

Actualmente continúo viajando mucho, pero siempre suelo volver a los lugares dónde enseñé, y creo que eso es una buena prueba de la satisfacción de los alumnos ;)

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